té de hierbas

La taza de té

Ya vienes, estoy segura de que vendrás... como todos los días... siempre a la misma hora. Te espero con ansias, llevo apenas unas horas con taaanto frío, necesito un buen endulzante para mi fluido cuerpo.

Joe.—Buenos días Marce.

Marce.—¿Lo mismo de siempre?¿La misma taza?.

Joe.—Por supuesto, ¿cuándo se ha visto que alguien con un gusto bien definidio lo cambie?.

Lo sabía, ya siento las manos de la chica que me está alistando para llevarme a tus brazos. Hoy me desperté pensando en que eres tú quien debería valorarme, porque te concedo el placer de sentir esa emoción humanamente palpable.

Tu vida es tan aburrida o al menos eso creo. Nunca dices algo distinto, siempre sonríes de maneras poco sinceras. Parece que tu mundo se diferencia mucho del mío. Es seguro que tu vida algún día se extinguirá y hasta que eso suceda, continuaré anunciando que te pasas de inapetente ante la existencia.

Mientras tu aparentas disfrutar al tomarme deleitosamente, aunque en el fondo no tengas la más mínima idea de qué hacer con tu vida, yo intentaré hacerme parte de tu ser y enseñarte lo que es vivir y servir para algo.

Autoría de @lavidaenfrasesylibros

Susurros del cielo

Cada cosa que existe en el mundo guarda una estricta relación con su entorno y se acomoda a ello. Siempre me he preguntado, por qué razón los seres humanos con el paso del tiempo se alejan más de lo que realmente son, humanos. Estoy cansada de andar buscando alguien que me escuche y que sienta mi dolor sin necesidad de que la ciencia se lo explique.

Se trata de un proceso de reconocimiento de sentimientos y virtudes, así como defectos; comprende la necesidad de que nos preocupemos por lo que le pasa al otro, independente de si es un ser vivo o un ser humano. Al final, todos tenemos un fin en el planeta.

Cuando pasamos por sus lados y aterrizamos en búsqueda de un poco de pan, parece que no les importa. De hecho, caminan uno junto a otro sin detallar qué es lo que tienen o quién es al que tienen al lado. Aparentemente, sonríen mientras observan unos aparatos que nunca comprenderemos qué son realmente, algo muy bueno o algo exageradamente dañino pero a pesar de que sus bocas se mueven no se refleja la energía de dicho sentimiento. Algo no anda bien con ellos y podríamos enviarles un mensaje.

Guardamos la esperanza de que algún día miren al cielo y una luz inmensa cubra sus ojos de un tono blanco, que al dejarlos ciegos, les recupere la visión interna y el sentimiento de una búsqueda imparable; una razón para creer en que el mundo de hoy merece mucho más, la tan anhelada paz.

-Decía una vieja paloma apoyada en una rama de un gigante árbol-.

Autoría de @lavidaenfrasesylibros

La sombra del corazón

Estaban descansando junto a un lago el corazón y el cerebro, cuando de repente, apareció una sombra similar al cuerpo humano que les decía sin pronunciar una palabra que le siguieran. La pareja, con un poco de temor emprendió una larga caminata junto a un sombriento desconocido, pues consideraban razonablemente que podrían indagar la verdad y sentimentalmente que se trataba de una aventura temblorosa pero emocionante.

Tan pronto perdieron de vista el lugar desde el que emprendieron la odisea, la sombra, empezó a deshacerse con la fuerte brisa que llegaba desde el otro lado del lugar. De repente, el cerebro con mucha precisión alarmó al corazón diciéndole —"¡vamos a morir!, o te vienes conmigo o tendré que abandonarte, pero no correré ese riesgo, me asusta la muerte, tengo tanto para dar—.  El corazón de un momento a otro empezó a dudar dado que en el fondo de su sentimiento quería alcanzar a la  sombra y obligarla a cumplir lo que le prometió aquel dia en aquel lugar. 

Transcurridos dos días de travesía, el cerebro volvió a su punto inicial, es decir, abandonó el trayecto. Al llegar a su pueblo, construyó una casa y la pintó toda de rojo para recibir al corazón en cuanto este dejara la terquedad y regresará a su vida normal.

Muy desorientado, el corazón nunca supo retomar el camino a casa y así comprendió que aunque su emoción lo mantenía vivo, en ciertos momentos era indispensable escuchar los consejos de su mejor amigo, el cerebro, para evitar actuar irracionalmente.

Los mejores amigos nunca más se volvieron a ver y desde esa época con fecha desconocida hasta nuestros días, el cerebro permanece buscando pistas con ayuda de la policía, para atrapar al malvado que le robó su corazón y el corazón vaga por el mundo, tratando de ubicar la razón que hace tantos siglos perdió.

Autoría de @lavidaenfrasesylibros